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Hay distintos tipos de pérdida auditiva. Solamente un profesional de la audición podrá determinar qué tipo de pérdida auditiva puede tener un paciente y cuál es el tratamiento correcto para mejorar la situación.

A modo de resumen podríamos decir que los distintos tipos de pérdida auditiva se pueden agrupar en 3 grandes grupos:

  1. Pérdida Auditiva Conductiva

Es el tipo de pérdida auditiva más común. Afecta, por lo general, al oído externo o medio. En términos simples, se trata de un bloqueo en el oído que dificulta que el sonido llegue al cerebro.

Causas posibles para la Pérdida Auditiva Conductiva:

Podemos resaltar las siguientes causas temporales:

– Bloqueo del oído debido a frío o alergias.

– Una infección de oído.

– Oído de nadador: cuando el agua queda atrapada en el oído medio puede causa una infección. Si no se trata adecuadamente, la infección puede afectar la audición.

– Exceso de cera en el oído externo.

También existen causas y problemas de larga duración relacionados con la Pérdida Auditiva Conductiva. Por ejemplo:

– Malformación del oído externo o del oído medio.

– Tumores.

– Sarampión y paperas que conducen a la otosclerosis (es decir que uno de los huesos del oído medio no funciona como debería).

– Traumatismo craneal repentino que afecta los huesos de la oreja.

La Pérdida Auditiva Conductiva se puede tratar médicamente, con tecnología (audífonos de última generación) y, en algunos casos, también se pueden realizar cirugías. Con un buen diagnóstico y tratamiento puede llegar a ser totalmente curable.

  1. Pérdida Auditiva Neurosensorial

La Pérdida Auditiva Neurosensorial tiene lugar cuando el daño está en el oído interno. Puede afectar el conducto interno que conducen los distintos sonidos en la cóclea o, otro caso común, puede ser causado por daño en los distintos nervios que llevan el sonido al cerebro.

Una persona con pérdida auditiva neurosensorial puede ser tratada con tecnología que mejora la capacidad auditiva.

Algunas causas posibles:

– Envejecimiento: Es la causa más común que afecta a la tercera edad. Después de los 65 años, una de cada tres personas tiene pérdida de audición.

¿Por qué? A medida que envejecemos, los pequeños pelos y nervios en nuestro oído interno se van dañando y pierden capacidad para transmitir el sonido.

– Enfermedades como paperas, meningitis o esclerosis múltiple.

– Factores genéticos o condiciones sufridas durante el embarazo.

– Fármacos de quimioterapia.

– Exposición repetida a sonidos fuertes: Sea en el del trabajo o escuchando música alta.

La Pérdida Auditiva Neurosensorial se puede tratar con amplificación común (es decir, audífonos).
Dependiendo el daño y la gravedad, algunos pacientes con pérdida auditiva muy profunda pueden necesitar un implante coclear. El cual permite reemplazar la función del oído interno dañado.

  1. Pérdida Auditiva Mixta

La pérdida Auditiva Mixta es la combinación de los otros dos tipos de pérdida auditiva: conductiva y neurosensorial.

Es importante destacar que mientras que la parte conductiva de la pérdida auditiva se puede tratar médicamente, la parte neurosensorial normalmente requerirá tecnología de amplificación (audífonos y dispositivos complementarios).

¿Sufrís algún tipo de pérdida auditiva?

Tener problemas para escuchar lo que pasa a tu alrededor no está bueno. Hace que uno se encierre y se sienta muy aislado del entorno.
¡No te pierdas lo que pasa a tu alrededor! Escuchar a tu familia, seguir las conversaciones y los chistes en la mesa es posible con nuestras soluciones auditivas.

Tratar la pérdida auditiva lo antes posible es CLAVE:

Demorar el inicio del tratamiento sólo genera aislamiento en la persona que lo padece. De hecho, investigaciones demuestran que buscar tratamiento para la pérdida auditiva lo antes posible puede ayudar a mejorar las capacidades cognitivas de una persona.

Si sentís que vos o alguien de tu entorno puede sufrir pérdida auditiva es importante realizar una consulta profesional lo antes posible.

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